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07
AGO
2013

Fases de Financiación de una StartUp

No existe startup sin financiación. Sin dinero, cualquier firma, por muy buena idea o producto que tenga, morirá. Por eso, toda empresa de reciente creación alternará su trabajo diario con la búsqueda, casi continua, de nuevas fuentes de financiación. Así una startup puede pasar por diferentes fases en la búsqueda de inversores para su empresa.

La siguiente imagen, nos muestra de una manera creciente las diferentes fases en en la evolución de la StartUp y su relación con los inversores.

Financiacion startups

Etapas de financiación de una startup. Infografía de Funders and Founders

Las fases principales por las que pasa cualquier start-up se dividen en 4 grandes grupos

1. Nacimiento de la idea en solitario

La start-up nace del emprendedor, que tiene una idea brillante y decide comenzar a trabajar en ella. Desde ese instante ya está creando un valor que más adelante se traducirá en capital. En esta fase el emprendedor posee el 100% de la futura firma y se autofinancia.

2. Llegada del Cofundador

Una vez que la idea avanza el emprendedor comprende que transformarla en algo real le llevará mucho más tiempo y descubre que necesita ayuda, le vendrían de maravilla las habilidades de otra persona: es momento de encontrar un cofundador.

Como el emprendedor no puede pagar al confundador lo habitual es ofrecer buena parte del capital de la empresa a cambio de trabajo. En ese momento suelen surgir dudas sobre la cantidad que se debería dar al cofundador. Y es ahí cuando el emprendedor valora el alto riesgo que asume el confundador y el trabajo que aportaría. Tras sus valoraciones tendría que proponer un porcentaje de capital.

Desde Funders and Founders consideran que el cofundador debería contar con la misma parte que el fundador, es decir un 50%. De lo contrario podría estar menos motivado que el fundador.

3. Primeros inversores: las 3 F (Family, friends & fools)

Una vez que emprendedor y cofundador han decidido trabajar conjuntamente en la startup, antes de sacar su producto al mercado, las necesidades de financiación aumentan. Y en ese momento entran en escena los primeros inversores de la startup: la familia y los amigos. Ellos suelen aportar una pequeña parte del capital, unos 15.000-25.000 euros, y obtener a cambio un 5-10% de la empresa.

Con estos fondos la empresa puede respirar unos seis meses, hacer frente a las primeras inversiones y obtener feedback del producto mínimo viable, para orientar la compañía, pivotar la línea de negocio si no se ve feedback, y buscar la nueva ronda de financiación.

4. Paga a tus empleados con acciones

Para poder darle a la familia ese 5%-10%, hay que registrar la compañía. En ese instante se debería reservar un 15-20% de las acciones para futuros empleados, la llamada ‘option pool’.

Estos empleados aceptarían trabajar con salarios más bajos a cambio de acciones de la firma. Con esta política, los costes ordinarios se rebajan, a costa de perder capital entre los founders, pero que de otra manera, es posible que nadie esté dispuesto a trabajar por el salario que se le ofrece.

5. Ronda de ángeles

Una vez que ya se ha conseguido el dinero de la familia y con la tranquilidad de contar con varios meses de financiación es buena ocasión para buscar otras opciones de financiación que ayuden a desarrollar el negocio.

Por un lado, las incubadoras y aceleradoras suelen proporcionar financiación, espacio de trabajo y mentoring. Eso sí, el dinero aportado por estas organizaciones, unos 25.000 euros por el 5 o el 10% de la compañía, no suele ser mucho. En España hay varias aceleradoras entre las que destacan, Wayra, la aceleradora de Telefónica, Plug and Play, incubadora global con base en Silicon Valley, Mola, aceleradora fundada por emprendedores, DAD o Intelectium.
Los business angels son otra de las opciones posibles. Según el informe HALO en el primer trimestre del 2013 la media de capital levantado en una ronda con ángeles en Silicon Valley se situaba en los 600.000 dólares.
Al igual que todos los inversores, los business angel obtienen un porcentaje de la compañía, que dependiendo de la financiación obtenida se sitúa entorno al 30% de la empresa,  y en ocasiones sirve de mentor para la startup.
El problema es que en España el número de business angels es mucho más reducido que en países como Estados Unidos o Israel, aunque poco a poco se van creando más redes de business angels.
A medida que la StartUp va creciendo y logrando obtener financiación, el control sobre la empresa de los fundadores se va diluyendo, al igual que lo hace su participación en el capital de la compañía. De hecho, con la entrada de Business Angels, se suele exigir pactar un Consejo de Administración para decisiones importantes, pues no podemos olvidar que el business angel pretende recuperar su inversión, lo que le lleva a querer participar en la gestión.

6. Ronda de Capital Riesgo

El siguiente paso en la financiación de la startup, y una vez que ya está en funcionamiento y obteniendo ingresos recurrentes, así como un producto terminado, es buen momento para aproximarse a los fondos de capital riesgo o Venture Capitals donde la startup puede obtener una inversión superior al medio millón de euros.
Una vez realizada la inversión, el fondo obtendrá un alto porcentaje de la startup en la denominada serie A de financiación. Una vez realizadas varias rondas y si la startup no ha sido comprada antes por alguna gran firma es un buen momento para salir a bolsa.

7. Salida a bolsa (OPV)

La IPO, oferta pública inicial, es la oferta de acciones que se pone a disposición del público antes de que se haya empezado a cotizar en bolsa. Puede ser una forma más fácil de obtener financiación aunque en esa parte también habrá que dar una parte del capital a los banqueros de inversión, encargados de preparar la operación. Ellos suelen obtener un 7% de la operación.

En el momento de salir a bolsa, los empleados que habían obtenido capital en los orígenes de la empresa pueden aprovechar para vender sus acciones o incluso si ven la rentabilidad podrán adquirir nuevos títulos.
La salida a Bolsa dependerá de la forma social y tamaño de la compañía, pues si no cumple requisitos de tamaño y no se ha transformado en Sociedad Anónima, existe la alternativa del MAB (Mercado Alternativo Bursátil) que es un mercado para PYMES.
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